Agustín Tosco y el Partido Comunista de la Argentina: una relación poco conocida


Aclaración: este es mi trabajo publicado en el Anuario de Investigaciones (año 2011) del Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini" (ISSN: 1853-8452). 

AGUSTIN TOSCO, DIRIGENTE OBRERO
El presente trabajo es una aproximación al proyecto de investigación recientemente iniciada sobre el vínculo entre el sindicalista cordobés Agustín Tosco con los militantes del Partido Comunista de la Argentina (PCA). Según algunos testimonios y del propio Tosco, se ha demostrado la identidad ideológica del sindicalista como marxista más allá de su práctica unitaria con todas las organizaciones de izquierda revolucionaria durante su vida. Lo que tratamos aquí no es negar dichas relaciones sino hacer público uno de los vínculos políticos menos conocido, el que establece con los comunistas.
El período que tomamos para investigar esta relación política es desde 1969 (año del Cordobazo) hasta la muerte del dirigente cordobés acaecido en 1975. Esta periodización nos permite establecer relaciones entre los vínculos de Tosco y el PC y su actividad político-sindical de acercamiento con otros sectores de izquierda revolucionaria. El trabajo se divide en tres secciones que permitirá organizar mejor la búsqueda de las vinculaciones y diferencias de la relación estudiada: (a) ideológica, (b) relaciones institucionales y (c) relación de confianza.



Una relación ideológica
En cuanto a la primera parte se indagará sobre la identificación con el marxismo como herramienta para construir una patria socialista. El Partido Comunista de la Argentina es una organización fundada en enero de 1918 bajo las banderas del materialismo dialéctico e histórico. Su larga historia, con aciertos y errores, siempre fue bajo las ideas de Carlos Marx, Federico Engels y Lenin. Tosco en una de sus cartas a su compañera Susana Funes escrita el 21 de julio de 1971 desde la cárcel de Devoto cita a Lenin para definir la postura política dentro de Luz y Fuerza (Licht, 2009: 54). Al mismo tiempo Tosco definió su identidad ideológica como marxista-socialista ya que decía que

los fundamentos que tengo están elaborados sobre la base del materialismo dialéctico. En lo político estoy por la unidad de las fuerzas de distintas tendencias, sin discriminaciones ideológicas, pero siempre que coincidan con el progreso y la liberación nacional de los argentinos” (Álvarez, 2011: 106).


También podemos encontrar una similitud entre el pensamiento de Tosco y de los comunistas en la cuestión del internacionalismo y antiimperialismo. En las décadas de los 1960 y 1970 las potencias imperiales (Estados Unidos y países europeos) agudizan su agresión hacia los países del llamado tercer mundo. Al mismo tiempo se dan experiencias populares y revolucionarias que despiertan esperanzas en el mundo entero como la victoria de los vietnamitas, la caracterización de socialista de la revolución cubana y el ascenso a la presidencia del socialista chileno Salvador Allende. Tanto los comunistas como Tosco practicaron la solidaridad internacional con esos procesos populares. El sindicalista cordobés asiste en carácter de invitado por el movimiento obrero a la asunción de Allende y el inicio del gobierno de la Unidad Popular de 1970. El PCA, solidario con sus pares chilenos, también lo hacen.
En mayo de 1973 se lleva a cabo en Córdoba un acto multitudinario en conmemoración de un nuevo aniversario del Cordobazo con la presencia del entonces presidente cubano Osvaldo Dorticós. En el palco se encontraba Tosco y en las columnas confluyeron diferentes organizaciones desde el peronismo hasta el comunismo en una muestra de solidaridad unitaria con la Revolución cubana que ya se había dado el carácter socialista.
Una última cuestión sobre la identidad ideológica política entre Tosco y los comunistas la podemos encontrar en la caracterización del peronismo como un fenómeno popular pero con ciertas limitaciones en cuanto al camino hacia la construcción de una sociedad socialista en Argentina. Tosco critica duramente al general Perón en una carta que escribe el 14 de marzo de 1972 mientras estaba confinado en la cárcel de Devoto:

Hice un artículo para Electrum de fin de semana sobre la postergación de la reunión del Comité Central Confederal, de acuerdo a las órdenes del “General” que evidentemente está con Lanusse a muerte, ahora ya sin ninguna vergüenza, ni posibilidad de ocultar todas las maniobras y componendas que ha venido realizando, mientras nosotros luchamos, sufrimos, y él asiste a las bodas reales de la hija de Franco y de Juan de Borbón: ¡lindo represente de los descamisados!” (Licht, 2009: 161).



Sin embargo las críticas también se dirigieron hacia los sectores de izquierda no peronistas porque “pretenden convencer al peronista, segregándolo del peronismo”. Esto no lo desanima a buscar la unidad entre los distintos sectores del campo popular cuando

VOLANTE DE CAMPAÑA POR LA LIBERTAD DE TOSCO


trabajando también con el estudiantado se pudo unir por un canal de comunicación sindical a FUC (PC), integralismo (socialcristianos), FEN (peronistas-marxistas no PC) y Franja Morada (radicales, socialistas), en una acción en común. A mi me ayudó la suerte, el no sectarismo, la conducta de ser consecuente y un cierto nivel de conocimiento sociológicos que permiten al dirigente obrero poder 'conversar´ al mismo nivel con las distintas capas tanto de obreros como de estudiantes e incluso políticos” (Licht, 2009: 162).



Unidad en las instituciones
En cuanto a las relaciones institucionales vamos a marcar dos espacios diferentes: uno político y otro sindical. En el área político Agustín Tosco aparece como firmante del documento del primer “Encuentro Nacional por las Libertades Democráticas y los Derechos Humanos” del 26 de octubre de 1968, que luego se transformaría en aquella experiencia política unitaria del Encuentro Nacional de los Argentinos (ENA). Este intento unitario se plasmó en una asamblea el 21 de noviembre de 1970 con 4.730 delegados en la ciudad de Rosario.

El ENA es un verdadero mosaico -define el enviado especial de la revista “Así”- dibujado con los mas variados colores políticos y con distintas personalidades del quehacer nacional. Radicales del pueblo, demócratas progresistas, socialistas, peronistas y comunistas pretenden la Unidad Popular junto con representantes de diversas instituciones y sectores de todo el país” (Marrone, 1970: 6).


En este encuentro unitario el dirigente sindical Agustín Tosco habló a los presentes precedido por el dirigente comunista de la lucha obrera de “El Choconazo” Antonio Alac. El cordobés repudia la política del entonces secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci, diciendo que “están trabajando para las 'supuestas' paritarias de abril, lo entendemos; claro, en diciembre sidra y pan dulce, en enero calor, en febrero hace más calor, así, hay que seguir esperando. Por eso le advertimos que la Intersindical decidió combatir permanentemente y no tomarse descanso” (Marrone, 1970: 7). El Movimiento Nacional Intersindical que menciona Tosco fue una de las iniciativas de unidad sindical reconocida con fuertes influencias del Partido Comunista. En este espacio podemos encontrar también coincidencias entre Tosco y los comunistas como lo afirma Juan Carlos “Lito” Sorbellini, dirigente sindical de aquella época y actual dirigente del PC de Santa Fé, quién declara que con Tosco lo unía “una amistad militante que se prolongó en la conformación del Movimiento Nacional Intersindical que compartimos hasta su deceso” (Pozzi, 2009).
El Partido Comunista de la Argentina ha tenido una vida política ambivalente en el mundo sindical a partir de la irrupción del fenómeno del peronismo en la década de 1940. Más allá de las interpretaciones, a partir de la experiencia popular del llamado Cordobazo (1969) es que la organización comunista busca la unidad del campo popular. Dicha política sindical lo define el testimonio de Jorge Canelles, secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de Córdoba y afiliado al Partido Comunista, quién participó activamente en las jornadas históricas de mayo de 1969.

Entre 1957 y 1962 los nuevos actores sociales fundan (...) gremios independientes que se consolidan ante la expectativa esperanzada que el golpe de 1966 produjo en la CGT Nacional dirigida por Alonso, Vandor y Coria. A partir de aquí, para el dirigente de la construcción, se abrió una brecha y el sindicalismo de conciliación inaugurado por Perón había llegado a su fin. Comenzaba una nueva etapa: un sindicalismo de liberación nacional” (Barillaro-La Greca, 2011: 194)


El 16 de agosto de 1966 Tosco redacta la solicitada “Signos negativos” en contra el golpe de estado de Onganía y lo publica como Luz y Fuerza en los medos de prensa provinciales como también lo difunde entre los diferentes sindicatos. “Solo coinciden en su rápida y certera calificación de la dictadura el Partido Comunista y su brazo gremial, el MUCS, con poca incidencia en los sindicatos” (Licht, 2009: 90).
Inmediatamente después de la revuelta obrero-estudiantil de 1969 la relación entre los comunistas y Tosco se pone en evidencia cuando entre los dirigentes sindicales de Luz y Fuerza de Córdoba había militantes comunistas como lo fuera Juan Carlos Cabral quién recuerda que

hemos tenido una organización muy fuerte dentro del sindicato (...), aproximadamente el diez por ciento del padrón del sindicato estaba afiliado al PC, nosotros habíamos formado un comité, es decir, que teníamos más de cien afiliados” (Nuestra Propuesta, 2011).


Muchos de ellos eran los llamados “tapados” o “topos”, quienes eran afiliados pero por razones tácticas no convenían hacerlo público.

Confianza y camaraderíaEl análisis de la relación entre comunistas y Tosco, como se indica al inicio del artículo, se realiza también en el marco de la confianza mutua que existía. Ambos militaron en conjunto hasta el punto de confiar la vida y seguridad de los propios compañeros como ejemplo de camaradería. Muestra de esto podemos encontrar en los testimonios que afirman la presencia comunista en la organización de la seguridad del sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba:
ALBERTO CAFFARATTI

...en toda esa etapa de Onganía nos endurecimos más, había mayor represión, entonces tuvimos que aprender a manejarnos en la calle, nos movíamos en grupos, cinco compañeros con un responsable, y así debíamos aprender los fundamentos de autodefensa. Para eso colaboraban con nosotros algunas organizaciones políticas, sus militantes de tareas especiales; gente del Partido Comunista, del peronismo de izquierda, del Malena, pero quienes participaban más eran los comunistas con sus equipos de autodefensa”. (Licht, 2009: 91).


Después del “Navarrazo” -golpe institucional en 1974 contra el gobierno cordobés de Obregon Cano y Atilio López- y la aparición de la Alianza Argentina Anticomunista (AAA), la persecución contra los luchadores populares se agudizó con allanamientos y encarcelamientos. Agustín Tosco pasa a la clandestinidad con la ayuda de compañeros del gremio y la organización de autodefensa del Partido Comunista y del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Mientras Tosco estaba escondido en rincones de las sierras cordobesas sólo mantenía vínculos periódicos con un militante de cada organización citada, por el PC estaba Alberto Caffaratti -integrante del Comité Central comunista desaparecido por la dictadura cívico militar en 1976-. Una de las casas clandestinas fue facilitada por la docente comunista Amelia Nélida Insaurralde, quién fuera secuestrada y asesinada también por la última dictadura genocida. En esta situación el líder sindical lucifuercista pretendió asistir a un acto relámpago organizado por los comunistas en plena ciudad de Córdoba (González, 2006: 106). Decisión que fuera desistido a iniciativa de los comunistas por los riesgos que corría su propia libertad y vida. Otro hecho que pinta la relación es la reunión que tuvo Tosco con gente del Comité Central del Partido Comunista que habían viajado desde Buenos Aires, entre ellos Rubens Íscaro, como lo testimonia el militante sindical Juan Carlos Paviolo (Licht, 2009: 210).
En este marco de clandestinidad es que Tosco se enferma y en un operativo secreto es trasladado desde la provincia de Córdoba hacia Buenos Aires, operativo que fuera organizado y llevado a cabo por militantes comunistas como Caffaratti con la venia de la dirección partidaria liderada por Athos Fava. Luego de alojarlo en una casa, lo llevan a una clínica privada del sur bonaerense, dirigida por médicos pertenecientes al Partido Comunista, para internarlo y tratarlo

...a cargo de un equipo de profesionales que comanda el doctor Juan Azcoaga. Después de un mes de tratamiento, los antibióticos parecen hacer efecto y el Gringo muestra signos de recomposición (…) La mejora, sus urgencias, quizás un exceso de confianza, todo volvió a complicarse y ya sin remedio. El 5 de noviembre Tosco muere por una infección generalizada” (González, 2006:108-109).


Este proyecto de investigación está abierta a nuevos aportes documentales y testimonios que puedan echar luz a la relación poco conocida entre Agustín Tosco y los militantes del Partido Comunista de la Argentina, como el desaparecido Alberto Caffaratti entre otros luchadores. Es por eso que en conjunto con las compañeras del Archivo Oral “Subjetividad, política y oralidad” de la Biblioteca Utopía - Unidad de Información del CCC, se está entrevistando y desgrabando entrevistas a diferentes personas que fueron protagonistas y/o testigos de esta relación estudiada.



Bibliografía:-Álvarez, Oscar J., 2011. Agustín Tosco y el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba: Ideario político de Agustín Tosco. Buenos Aires: Nuestra América.
-Barillaro, Elvira y Francisca B. La Greca, 2009. “El Cordobazo: un movimiento social. Memoria, recreación y representación” en Testimonios, revista digital de la Asociación de Historia Oral de la República Argentina, año 2, Nº 2, Invierno 2011.
-Entrevistas a cargo de Alexia Massholder y Graciela Browarnik para el Archivo Oral “Subjetividad, política y oralidad”, Biblioteca Utopía, Unidad de Información, Centro Cultural de la Cooperación.-González, Daniel (dir.), 2006. Agustín Tosco: el nombre del cordobazo. Buenos Aires: Capital Intelectual.
-“Juan Carlos Cabral: El hombre en el que confió Tosco” en semanario Nuestra Propuesta, Buenos Aires, Nº 1023, 28/07/2011.
-Licht, Silvia, 2009. Agustín Tosco (1930/1975). Sindicalismo clasista, socialismo y peronismo revolucionario. Buenos Aires: Biblos.
-Marrone, Jorge, 1970. “Unidad Popular en Rosario”en Revista Así, Buenos Aires, 26/11/1970.
-Pozzi, Leandro, 2009. “Memorias del Pueblo - El Cordobazo” en Red ECO Alternativo, Buenos Aires, 29/05/2009.

Comentarios

  1. muy importante e sta apertura , les comento que en este momento esta,os , un grupo de trabajo . adriana marzo hija del ,militante y jemplo comunista , 36 veses presos , ferroviario JULIO MARZO , TRABAJADORA DE LUZ Y FUERZA , QUIEN ESCRIBE juan carlos nieto ,COMUNISTA , ALBERTO miitante de TIEMPOS lATINOAMERICACOS PSCICOLOGO SOCIAL DE PICHON RIVIEREE , como quien esta a cargo de EDIAR Y COREGIR EL LIBRO ESCRITO POR CARLOS SCRIMINI MILITANTE DE LA FEDE 1964 , PTE DE LA FUC EN EL CBZO ALIADO CON TOSCO Y RECONOCIDO POR EL . NECESITAMOS INTERCAMBIAR INVESTIACIONES , MAÑANA TENEMOS UNA REUNION CON SOLANA SEC. PC CBA PARA QUE ACOMPAÑEN CON EL PROYECTO ...ABRAZO CAMARADAS

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